Seis vidas menos

Es curioso comprobar cómo hasta las buenas intenciones se pierden por el camino en el día a día y si en abril de 2014, hace más de dos años y medio, retomar la costumbre de visitar la red para algo más que trabajo era un propósito “sencillo”, el día a día se empeñó en llevar la contraria.

Y así llegamos a este punto, con seis vidas de menos y acabando un año horrible en mucho sentido (normal en muchos otros) para afrontar un 2017 en el que se atisban cambios y mucho vértigo. ¿Será el renacer del Bit del título? Es posible, medianamente probable y, sobre todo, muy recomendable. But only time will tell…

Yo programo, tu programas, él programa…

La programación de cualquier tipo tiene mucho de costumbre: mientras te mantienes engrasado y en forma, haces las cosas casi en automático. Que si corta un bucle por aquí, que si imprime ese código por allá. Pero, ¡ay de ti! Si te abandonas a la (buena) vida de un trabajo tirando a administrativo, bastante más rutinario que creativo, aunque con una dosis total de “gestión de la incertidumbre” (debería haber un máster sobre este tipo de gestión…), llega un punto que ese pensamiento abstracto que te acompañó durante las largas noches de programación te dice “que te vaya bonito” y se niega a regresar para hacerte compañía. Normal, yo tampoco lo haría…

Y en estas me hallo, intentando recuperar cierta soltura en eso de aporrear letras del teclado no sólo para redactar cuidadosos informes si no también dar un poco de rienda suelta a las chorradas musas blogueras y, de paso, recuperar algo de soltura en eso del diseño de sites en la World Wide Web.

Tiene pinta de que la cosa va para largo… pero al menos avanza.

La vida de un Bit (o la “no-vida” de un humano)

Flickr: nickgraywfu

Es extraño volver a escribir en un pequeño rincón de la red después de unos años de sequía total. Alrededor de 3-4 años han pasado desde la última vez que participé en un proyecto web de forma más o menos continua y, desde aquella, mucho ha llovido (y mucho ha sucedido, dicho sea de paso). Pero todo lo bueno que nos pasa debe volver a nuestras vidas, de un modo u otro, por lo que aquí vuelvo a las andadas con este blog. Sigue leyendo La vida de un Bit (o la “no-vida” de un humano)